Esta chica le echó sal al champú antes de ducharse. Unos minutos después, ¡no cabía en sí de gozo!

La sal de Epsom (o sal inglesa) es bien conocida por sus propiedades beneficiosas. Muchos la utilizan para dejar los pies en remojo, pero hay un montón de maneras geniales para usarla.

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Prueba algunos de estos tú mismo:

1. Cuidado del pelo

Si tu cabello se engrasa rápidamente, seguramente te venga bien este truco: echa un puñado de sal de Epsom al champú que utilizas normalmente. Lávate el pelo como siempre y nota cómo el nivel de grasa disminuye. Alternativamente, puedes probar con un tratamiento de sal más avanzado para aumentar el volumen del pelo. Mezcla sal de Epsom con tu acondicionador, calienta la mezcla en la hornilla y échatelo dando masajes desde las raíces a las puntas. Déjalo actuar 20 minutos antes de lavarlo. El tratamiento previene las puntas abiertas y aporta volumen al pelo.

2. Cuidado de la cara

Mezcla sal de Epsom junto con jabón líquido o crema facial limpiadora. Aplícate la mezcla con suavidad en el rostro y enjuágalo con agua caliente. Esto ayudará a mantener los niveles de humedad y eliminará las células muertas de la piel.

3. Cuidado de los pies

Si estás todo el día de pie, tus pies empezarán pronto a doler y resentirse. La sal de Epsom mezclada con aceite de oliva es un buen tratamiento para combatir la sequedad. Aplícate la mezcla en los pies una o dos veces por semana y la piel seca mejorará rápidamente. Puedes añadir otro tipo de aceite de tu elección para una esencia agradable.

4. Alivio de los hematomas

Los hematomas pueden resultar muy desagradables. Incluso si se curaron hace tiempo, siguen siendo a menudo visibles. Prueba a mezclar 2 cucharadas de sal de Epsom con agua y aplica la mezcla en tu piel con cuidado.

5. Dolores de cabeza

Si sueles sufrir dolores de cabeza en verano o después de un largo día en la oficina, prueba a darte un baño con un poco de sal de Epsom. La sal en el agua ayuda a relajar tus músculos y liberar la tensión, lo que ayuda a evitar los dolores de cabeza.

6. Limpieza del baño

Mezcla sal de Epsom y jabón líquido a partes iguales y utilízalo para dejar las baldosas y las superficies relucientes.

7. Quitarse las astillas

Si tienes una astilla molesta clavada, aplica un poco de sal de Epsom en la herida para suavizar la piel y acercar la astilla cerca de la superficie. Dile adiós a las pinzas.

8. Para dormirse

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